Años después de anunciarse como parte de la transformación de movilidad en la capital de Querétaro, las ciclovías continúan acumulando críticas por falta de conexión, problemas de seguridad y accidentes, mientras colectivos ciclistas mantienen reclamos constantes hacia las autoridades municipales.

La polémica volvió a surgir luego de que el secretario de Movilidad del Municipio, Pedro Ángeles Luján, reconociera que aún existen 12 conexiones pendientes dentro de la red ciclista y que apenas cinco podrían concluirse durante este 2026.

Las obras pendientes incluyen tramos clave como avenida 5 de Febrero con Zaragoza, además de zonas como Pasteur, Ezequiel Montes, Tecnológico y el norponiente de la ciudad, puntos donde usuarios de bicicleta han denunciado interrupciones, invasión vehicular y falta de infraestructura segura.

Aunque la administración municipal sostiene que trabaja en coordinación con colectivos ciclistas, la realidad es que las inconformidades persisten desde hace varios años debido a la falta de continuidad en las rutas y las condiciones deficientes de algunas ciclovías ya construidas.

Uno de los casos más cuestionados es el de la ciclovía de 5 de Febrero, proyecto ligado a la megaobra estatal que ha sido objeto de múltiples críticas por su diseño, falta de señalización y riesgos para ciclistas. Incluso el propio secretario de Movilidad reconoció que dicha infraestructura aún no ha sido entregada formalmente al Municipio, lo que ha impedido —dijo— intervenir en mantenimiento y adecuaciones.

La situación ha generado molestia entre colectivos de movilidad, quienes en repetidas ocasiones han acusado que las ciclovías en Querétaro se construyen de manera fragmentada y sin garantizar conectividad real, obligando a los ciclistas a incorporarse nuevamente al tráfico vehicular en puntos peligrosos.

Además, en los últimos años se han registrado accidentes y percances relacionados con la falta de protección adecuada en distintos tramos, así como conflictos constantes entre automovilistas, motociclistas y usuarios de bicicleta.

Pese a ello, el Gobierno municipal mantiene el discurso de fortalecimiento a la movilidad sustentable y asegura que las nuevas conexiones permitirán mejorar la conectividad y seguridad para quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte.

Sin embargo, para usuarios y activistas, el problema ya no es únicamente la construcción de más kilómetros de ciclovía, sino la falta de planeación integral, mantenimiento y condiciones reales de seguridad en una ciudad donde la infraestructura ciclista continúa siendo señalada como insuficiente y poco funcional.

Mientras tanto, el Municipio de Querétaro busca concluir apenas cinco de las 12 conexiones pendientes este año, en medio de una creciente presión social para que las ciclovías dejen de ser proyectos inconclusos y se conviertan en verdaderas alternativas de movilidad.

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