La eventual decisión del gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, de frenar o vetar la publicación de la Ley de Identidad de Género podría abrir un nuevo frente político entre el Poder Ejecutivo y el Congreso local, además de colocar al PAN en medio de una disputa nacional sobre derechos y libertades.

El presidente de la Mesa Directiva de la Legislatura, Sinuhé Piedragil Ortiz, dejó claro que el Congreso tiene la disposición y facultad legal para publicar la llamada Ley Trans si el Ejecutivo estatal decide no hacerlo dentro del plazo establecido.

El legislador explicó que el gobernador cuenta con 30 días para ordenar la publicación de la reforma en el Periódico Oficial del Estado; sin embargo, en caso de omisión, la propia Mesa Directiva podría ordenar su difusión en los dos periódicos de mayor circulación local, permitiendo su entrada en vigor sin necesidad del aval político del Ejecutivo.

“Yo la voté, y claro que hay disposición de publicarla”, declaró Piedragil Ortiz.

El escenario coloca presión directa sobre el gobernador Mauricio Kuri, quien enfrentaría implicaciones políticas complejas en cualquiera de las rutas que tome. Si decide publicar la reforma, podría generar inconformidad entre los sectores conservadores y grupos provida cercanos históricamente al PAN; pero si opta por frenarla o retrasarla, podría ser señalado por colectivos LGBT y sectores progresistas de obstaculizar derechos ya aprobados por el Congreso.

Además, un eventual veto o negativa de publicación también podría interpretarse como una fractura institucional entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, particularmente después de que la reforma avanzó con una votación dividida y en medio de un intenso debate público.

La Ley de Identidad de Género se convirtió en uno de los temas más polémicos de la actual Legislatura, al exhibir diferencias no sólo entre partidos políticos, sino incluso dentro de las propias bases conservadoras del panismo queretano.

En el fondo, el tema representa también un desafío político para Mauricio Kuri, quien en distintos momentos ha buscado proyectar una imagen de moderación y apertura, pero que ahora enfrenta presión de grupos que exigen una postura firme contra la reforma.

Mientras tanto, desde el Congreso local ya se anticipa que, aun si el Ejecutivo evita su publicación, la reforma podría entrar en vigor mediante los mecanismos legislativos previstos por la ley, dejando al gobernador con un margen político reducido para contener sus efectos.

Con ello, Querétaro podría entrar en una nueva etapa de tensión política y social alrededor de la llamada Ley Trans, un tema que ha polarizado a actores políticos, colectivos ciudadanos y organizaciones religiosas en la entidad.

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