A cuatro años de los disturbios registrados el 5 de marzo de 2022 en el Estadio Corregidora, autoridades estatales reiteraron que un episodio de esa magnitud no puede volver a ocurrir en Querétaro.
Los hechos, protagonizados por integrantes de las porras de Gallos Blancos y Atlas, marcaron profundamente al estado y generaron repercusiones a nivel nacional, lo que derivó en una serie de decisiones para sancionar a los responsables y replantear los esquemas de seguridad en los espectáculos deportivos.
El gobernador del estado, Mauricio Kuri González, señaló que tras aquel suceso se impulsaron cambios importantes en los protocolos de vigilancia y en la coordinación entre las corporaciones estatales y municipales.
A partir de estas acciones, se fortalecieron los operativos de seguridad y los mecanismos de control en eventos masivos, con el objetivo de garantizar la integridad de los asistentes.
Actualmente, el Estadio Corregidora es considerado uno de los recintos deportivos con mayores medidas de seguridad en el país, derivado de los ajustes implementados después de lo ocurrido en 2022.



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