Colectivos ciudadanos y usuarios de la movilidad activa exigieron que el proyecto del Tren México–Querétaro se desarrolle con una planeación integral que priorice la seguridad vial y la conectividad multimodal, particularmente para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.

Durante una manifestación realizada la noche de este viernes, los participantes advirtieron que, si el proyecto no se diseña con un enfoque centrado en las personas, podría generar mayores riesgos, desigualdad y desorden vial, en lugar de atender los problemas estructurales de movilidad en la zona metropolitana.

Señalaron que los entornos de obra y los accesos a las estaciones representan puntos críticos, ya que, sin condiciones adecuadas de seguridad, podrían convertirse en focos de accidentes para quienes se desplazan a pie, en bicicleta o en transporte público.

Entre sus principales demandas, solicitaron que durante la ejecución de los trabajos en zonas como Corregidora Centro, la Carretera Federal 200, Emeteo González, avenida del Ferrocarril y el Puente de El Pueblito, se conserve y rehabilite infraestructura segura para la movilidad activa, como banquetas, ciclovías y áreas verdes, conforme a lo establecido en la Norma 004.

Asimismo, pidieron la instalación de mesas de trabajo con autoridades federales para conocer y revisar los diseños del proyecto, así como para planear de manera anticipada los accesos a la estación de Corregidora bajo un esquema verdaderamente multimodal, que contemple a personas con discapacidad, ciclistas y usuarios del transporte público, y no únicamente al automóvil particular.

Los colectivos también cuestionaron que, como ha ocurrido en otros proyectos viales, se privilegie el flujo vehicular en detrimento de la infraestructura ciclista y peatonal, lo que —advirtieron— compromete la seguridad vial y fomenta una mayor dependencia del automóvil, incrementando la congestión urbana.

Finalmente, expresaron su preocupación ante un posible recorte de unidades de transporte público durante el periodo de obras, al considerar que esta medida impactaría principalmente a quienes dependen de este servicio y agravaría los tiempos de traslado. Subrayaron que mantener infraestructura temporal para la movilidad activa y el transporte público contribuye a reducir el uso del automóvil, mejorar la seguridad, disminuir el estrés y proteger la actividad económica local.

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