Familiares de una paciente con cáncer denunciaron públicamente presuntas omisiones médicas, trato discriminatorio y riesgo a la vida al interior del Hospital General Regional No. 1 del IMSS en Querétaro, donde permanece internada desde hace más de un mes sin que, aseguran, se le brinde la atención adecuada a su condición de salud.
De acuerdo con la denuncia ciudadana, Leticia G. S., originaria de Coatzacoalcos, Veracruz, fue enviada el pasado 2 de diciembre de 2025 al Centro Oncológico de Querétaro para recibir radioterapia subrogada, debido a que en su entidad no se cuenta con acelerador lineal. Durante su octava sesión de un total de 28, presentó una infección urinaria severa, por lo que fue ingresada al área de urgencias del Hospital Regional No. 1 del IMSS en Querétaro y posteriormente trasladada al piso 3 de Medicina Interna.
El esposo de la paciente señaló que desde hace dos semanas su esposa presenta diarrea persistente, vómito constante y fuertes dolores abdominales que no han sido controlados por el médico tratante, identificado como el oncólogo Duarte. Afirmó que, debido a estos síntomas, la paciente no ha podido ingerir alimentos y que el personal médico se ha negado a suministrarle alimentación parenteral, lo que ha provocado un deterioro grave en su estado físico, al grado de no poder ponerse de pie.
La familia también acusó que, pese a estas condiciones, el médico responsable pretende darla de alta, aun cuando no cuentan con un lugar donde permanecer en Querétaro, ya que son foráneos. Señalaron que el IMSS les ha negado apoyos y que la paciente ha sido discriminada por no ser residente del estado. Ante esta situación, el esposo tuvo que hospedarse en el albergue ubicado frente al hospital y turnarse con un familiar para poder cuidarla.
Ante el riesgo inminente para la vida de la paciente, el pasado 12 de enero un Juez de Distrito concedió un amparo y notificó al director, subdirector y jefe de Medicina Interna del hospital para que cesaran el acto reclamado, específicamente la falta de alimentación, a fin de evitar que la paciente muriera por inanición. No obstante, el denunciante aseguró que el médico reaccionó con molestia y le informó que daría de alta a la paciente, minimizando la orden judicial.
Finalmente, el familiar expresó su preocupación por las condiciones del hospital, al señalar que durante diciembre varios médicos salieron de vacaciones y la atención quedó en manos de residentes, algunos de los cuales —afirma— carecen de la experiencia necesaria, situación que, asegura, ha derivado en el fallecimiento de otros pacientes. La familia exigió la intervención urgente de las autoridades del IMSS y de los organismos de derechos humanos para garantizar el derecho a la vida y a la salud de la paciente.



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