La dirigente estatal de Morena en Querétaro, Gisela Sánchez, calificó como “condenable” la violencia registrada contra artesanos en el Centro Histórico y responsabilizó directamente a la administración municipal de la capital por los hechos.
Sánchez señaló que el operativo en el que inspectores municipales agredieron a vendedoras y vendedores indígenas constituye un acto de discriminación y, a su juicio, una violación al artículo 2 de la Constitución, que reconoce y protege los derechos de los pueblos originarios.
La lideresa morenista afirmó que lo ocurrido representa un caso de violencia institucional, especialmente contra mujeres artesanas, y advirtió que la falta de un diálogo respetuoso entre autoridades y comunidades indígenas ha generado tensiones que no deben repetirse.
“Es un hecho que no puede volver a suceder”, sostuvo, al exigir que se establezcan mecanismos claros de comunicación y respeto para garantizar que los artesanos puedan ejercer su trabajo sin ser objeto de agresiones ni actos de autoridad desproporcionados.



Deja un comentario